Los edificios calurosos y sofocantes reducen el ritmo de trabajo, dañan la mercancía y acortan la vida de los motores y la electrónica. Una buena ventilación no tiene por qué ser complicada. Con una cinta métrica y un poco de aritmética puede dimensionar un sistema de ventiladores que marque una diferencia real.
Paso 1: calcule el volumen
Multiplique largo × ancho × altura promedio. Una bodega de 40 m de largo, 20 m de ancho y 8 m de alto contiene:
- 40 × 20 × 8 = 6,400 m³ de aire
Paso 2: elija una tasa de renovación de aire
Una renovación de aire por hora (ACH) significa reemplazar todo el volumen de aire del edificio una vez por hora. El caudal que necesita es simplemente:
- Caudal requerido (m³/h) = volumen (m³) × ACH
El ACH adecuado depende de lo que ocurre dentro. Un almacén fresco con poca gente necesita muy poco. Un taller caluroso con máquinas, soldadura o techo metálico en clima tropical necesita mucho más, porque los ventiladores eliminan calor además de aire viciado. Las reglas prácticas publicadas varían mucho y los reglamentos de construcción locales tienen prioridad, así que tome cualquier cifra como punto de partida y auméntela donde haya calor, humos o polvo.
En nuestro ejemplo, con 15 renovaciones por hora:
- 6,400 × 15 = 96,000 m³/h
Paso 3: elija el tipo de ventilador adecuado
Cada ventilador hace un trabajo distinto. La mayoría de los edificios necesita una combinación.
Extractores cuadrados (PLQF): de montaje en muro con persianas, tamaños de 400 a 1,380 mm, 5,000–44,500 m³/h por unidad, 180–1,100 W. Sacan el aire caliente y hacen entrar aire fresco por las aberturas del muro opuesto. En el ejemplo anterior, tres o cuatro unidades grandes cubrirían el objetivo, según el tamaño elegido.
Ventiladores axiales (PLAX 204): 3,900–90,075 m³/h, en carcasa de ducto redondo, con soporte de pie o tipo caja. Útiles cuando se necesita más presión que la de un extractor de muro, un ducto corto o un suministro de aire fresco de gran volumen.
Ventiladores portátiles grandes (PLPF): aspas de aluminio de 1,500–2,000 mm, 41,500–80,200 m³/h, alcance de 5–20 m y solo 450–550 W con 220 V monofásico. No sustituyen a la extracción; generan movimiento de aire sobre las personas y las zonas de trabajo, lo que hace que un espacio caluroso se sienta notablemente más fresco. Tienen ruedas, así que pueden seguir al trabajo.
Paso 4: planifique el recorrido del aire
Hacia dónde va el aire importa tanto como cuánto se mueve:
- Extracción arriba, entrada abajo: el aire caliente sube, así que coloque los extractores en la parte alta del muro o cerca del techo y las entradas de aire fresco más abajo.
- Cruce el edificio: ponga los extractores en un lado y las entradas en el lado opuesto para que el aire barra todo el espacio.
- Evite cortocircuitos: las entradas justo al lado de los extractores hacen que el aire regrese sin ventilar el local.
- Dele al aire por dónde entrar: un extractor no puede sacar aire que no puede entrar. Asegúrese de que puertas, persianas o aberturas de entrada sean lo bastante grandes.
- Enfriamiento puntual: agregue ventiladores portátiles donde la gente trabaja en puestos fijos, como líneas de empaque o andenes de carga.
Paso 5: revise la alimentación y el costo de operación
Los ventiladores PLQF y PLAX funcionan con 380 V trifásico; los portátiles PLPF con 220 V monofásico. En general, los ventiladores grandes y lentos dan más caudal por watt que los pequeños y rápidos, lo que mantiene baja la factura eléctrica cuando funcionan todo el día.
Lista rápida
- Dimensiones del edificio y tipo de techo
- Principales fuentes de calor: máquinas, hornos, personas, sol sobre el techo
- Polvo, humos u olores que haya que eliminar
- Suministro eléctrico disponible
- Puertas y aberturas existentes
Envíenos estos datos por WhatsApp al +84 946 964 669 o mediante nuestro formulario de cotización. Le propondremos una combinación y una cantidad de ventiladores para su edificio, con su cotización.




